Gestione correctamente su capital.
Esta visión simple y reconfortante pasa por alto un punto primordial en el mundo de los pronósticos deportivos: el papel que juega el azar. Este papel es ciertamente más pequeño que en todos los demás juegos de dinero, pero sin embargo existe.
Nadie, ni siquiera el más astuto de los pronosticadores, se encuentra a salvo de una racha de mala suerte. Un gol en el último segundo, una lesión en medio de un partido de tenis considerado ganado, este tipo de imprevistos pueden rápidamente resultar desastrosos por poco que suceda y aunque hayamos apostado desconsideradamente.
El primer punto a respetar si queremos ganar es asegurarnos de no perderlo todo. Y la única manera de asegurarnos de no perderlo todo es nunca arriesgarlo todo.
Aunque la mayoría de los apostadores coinciden en que sólo hay que apostar un cierto porcentaje de su capital, no todos están de acuerdo sobre cuánto debería ser ese porcentaje. Algunos dicen 1%, otros suben hasta un 20% en caso de mucha confianza.
La solución se encuentra probablemente entre las dos. Apostar el 1% de nuestro capital nos protegerá de caer en la bancarrota, pero a menos que esto sea verdaderamente importante, apostar tan poco implica una ganancia mínima y el riesgo de cansarnos de no obtener nunca una ganancia significativa. Además, las apuestas tan bajas pueden obligarnos a multiplicar las apuestas y confiar en pronósticos en los que no confiaríamos si pusiéramos más dinero. Apostar el 20%, un quinto de nuestro capital, puede llevarnos a una rápida bancarrota en caso de una mala racha.
Para los apostadores más bien "defensivos", que prefieren poner poco dinero, 5% puede considerarse un buen punto medio. De hecho, esto le dejará un gran margen para recuperar los fracasos, y también ofrece beneficios visibles y correctos.
Para los apostadores más bien “atacantes” que prefieren las puestas de 20%, bajar al 10% parece ser una alternativa creíble: las ganancias seguirán siendo importantes, y al mismo tiempo tendrán más seguridad.
También podemos optar por adaptar la cantidad apostada a nuestro grado de confianza en nuestra apuesta. Esto nos permitirá, siempre y cuando estemos lúcidos en cuanto a nuestras elecciones, minimizar las pérdidas sobre una apuesta poco evidente y maximizarlas sobre un evento muy probable.
Escoja un porcentaje de su capital entre 5% y 10%. Califique su apuesta con una nota de 1 a 10. Divida esa nota por 10. Multiplique el resultado por el porcentaje de capital escogido, y así obtendrá el monto ideal para su apuesta.
Si por ejemplo yo calculo las chances de victoria del equipo A en 6/10 y el porcentaje de capital escogido es 7%:
- 6 dividido por 10 = 0,6.
- 0,6 multiplicado por 7 = 4,2
Con respecto a las chances de victoria del equipo A, debo apostar 4,2 euros.
Si usted no siente la necesidad de administrar las cantidades que apuesta en forma tan escrupulosa y complicada, procure al menos recordar este consejo que es la base de la gestión y de la ganancia en el largo plazo: nunca apueste todo su capital de golpe.










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